viernes, 7 de enero de 2011

I'm Still Here, el indomable Joaquin Phoenix



Título Original
: I'm Still here, the Lost Year of Joaquin Phoenix (2010)
Director: Casey Affleck
Guión: Joaquin Phoenix y Casey Affleck





No me cabe duda que por distintos motivos, I'm Still Here, the Lost Year of Joaquin Phoenix, el debut detrás de las cámaras de Casey Affleck tendrá en un futuro no muy lejano su pequeño hueco dentro de la historia reciente del séptimo arte. El producto que nos ocupa tiene mucha historia a sus espaldas. Siendo desde antes de su gestación un interesante y muy sensacionalista cúmulo de mentiras, medias verdades, falsa caída en picado de un ídolo cinematográfico y el desastroso auge de una ¿incomprendida? estrella musical dentro del rap.




Allá por el año 2008 el excelente actor Joaquin Phoenix (hermano del malogrado River Phoenix) durante la promoción de su última película Dos Amantes dirigida por James Gray anunciaba a bombo y platillo su retirada del mundo de la interpretación para empezar una carrera como MC, es decir, vocalista de rap. El protagonista de Gladiator descuidó alarmantemente su aspecto dejándose una prominente barba y no peinándose ni por prescripción médica. Dio extravagantes y ridículas entrevistas en televisión en las que mostraba una actitud entre estúpida y taciturna. Por la red corrieron imágenes de sus penosas actuaciones musicales, llegando en alguna de ellas a las manos con personas del público asistente.




Curiosamente, su cuñado, el magnífico actor Casey Affleck (hermano de Ben y protagonista de Adiós Pequeña, Adiós y El Asesinato de Jesse James por el Cobarde Robert Ford) le seguía a todos lados con una cámara de vídeo que dejaba constancia de tan estrambóticos hechos, que parecían dar fidedigno testimonio de el bestial e irreversible hundimiento, físico y moral, de uno de esos célebres juguetes rotos que pueblan Hollywood desde sus inicios como meca del cine y fábrica de sueños cinematográficos.




El año pasado, en el festival de Venecia, fuera de competición fue recibida con una sonora obación la cinta que nos ocupa. A la conferencia de prensa posterior sólo asistió el director Casey Affleck, ya que Joaquin Phoenix sí hizo acto de presencia en el país italiano, pero no en el lido. Ya que prefirió salir a cenar antes que dar la cara ante una prensa especializada que asediaba el menor de los Affleck con todo tipo de preguntas con respecto a si su documental era realidad o ficción, acusación que Casey negaba tajantemente. Poco tiempo después actor y director confesaron que todo fue un montaje perpetrado por ambos.




¿Anárquica genialidad autoral o estúpida tomadora de pelo sin gracia?. Ni lo uno, ni lo otro, pero más lo primero que lo segundo. Una vez se sabe que I'm Still Here es un falso documental (en ocasiones se les ve el plumero a los actores, que no pueden contener la risa, pero el 95% del producto es totalmente creíble si uno no es consciente desde el principio que es un montaje) el espectador no puede más que rendirse a los pies de estos cuñados que se han salido con la suya durante tanto tiempo que parece increíble concebirlo.




Hay momentos memorables dentro de este mockumentary que por sí solos ya hacen que valga la pena el visionado íntegro de un producto que renquea con respecto a su ritmo, unas veces adecuado y otras más plomizo. Las escenas en las que Phoenix se pone a cantar a capela dándole la vara a amigos o actores conocidos como el pobre Edward James Olmos, que no sabe qué cara poner ante tal despropósito (dándole buenos consejos a Phoenix el sufrido hombre, con respecto a encarrilar su vida), Puff Diddy diciéndole al protagonista que no le producirá su disco y la cara de decepción de este último, la visita de Ben Stiller, las discusiones con su amigo Anton el exhibicionista o sus encontronazos con gente del público en sus conciertos.




Aunque si hay algo para destacar soberanamente en I'm Still Here es el inmenso, increíble papel que hace el mismo Joaquin Phoenix. En ningún momento parece que esté interpretando, el tipo engaña a todo el mundo (lo de David Letterman es histórico). Si los intérpretes de falsos documentales pudieran estar nominados al Oscar, Phoenix se lo llevaría de calle. No me tiembla el pulso a lo hora de decir que lo que el protagonista de La Noche Es Nuestra hace aquí es una de las mejores interpretaciones que un servidor ha visto en su vida. Es su trabajo tan natural que no me extraña que se quede con todas y cada una de las personas con las que se cruza y eso que algunos son conocidos suyos.




I'm Still Here pudo llegar a ser algo más profundo y remarcable debido a su premisa, incluso podía haber marcado un antes y después en distintos aspectos relacionados con el falso documental. Pero queda un inteligentísimo experimento no del todo logrado, pero sí meritorio hasta extremos insultantes. Un producto como el que nos ocupa nos demuestra cuan manipuladores y destructivos son los medios de comunicación, como de hipócritas son algunas de esas personas que se hacen llamar fans y para colmo es un excelente crónica, verídica o no, poco me importa, sobre la inconsistencia de la fama y la inestabilidad de las estrellas que llegan a lo más alto cuando sólo son críos con todo lo bueno y malo que ello conlleva.




Finalmente Affleck cierra el círculo y deja a su criatura supuestamente herida de muerte en el lugar donde todo empezó. Ese pantano con un Joaquin Phoenix de pocos años que saltaba al agua desde un pequeño precipicio, ante la mirada de su padre en un vídeo casero, que ahora se muestra fofo y melenudo sumergiéndose bajo las aguas para volver de manera metafórica al vientre materno y purificarse de toda la inmundicia que ha ido tragando desde que su hermano mayor perdiera la vida en la puerta de aquel infame local nocturno llamado The Viper Room. ¿Falso documental?, sí, pero más sincero y descarnado que muchas historias supuestamente reales con las que nos quieren comer el cerebro desde nuestras televisiones.


6 comentarios:

  1. Me ha parecido muy interesante el post, no me imaginaba que alguien como Joaquin Phoenix haría algo así, será que está aburrido de su vida, porque no se ocurre nada más por lo que se pueda hacer eso.

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  2. Se podría decir que por inquietudes artísticas y querer llevar al extremo el arte de interpretar. Pero sí, lo de que se aburría es tan viable como cualquier otra opción. Como por ejemplo, la de que quería dejar por un año su higiene personal y pasar de peines, cepillos y maquinillas de afeitar para comodidad suya y desgracia de los que le rodeaban.

    Bienvenida al blog, por cierto.

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  3. Coincido contigo plenamente. La película podría haber dado un poco más de sí, y ese descenso a los infiernos (fingido pero creíble) podría haber sido más glorioso. Sin duda Phoenix se merece un Oscar por una de las interpretaciones más soberbias y apabullantes que se han visto en pantalla.
    Un saludo.

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  4. Aunque el proyecto no explote al 100% todas su posibilidades lo que ofrece al espectador es mucho y hace que merezca la pena el viaje.

    Y sí, Phoenix está inmenso, esto es entregarse en cuerpo y alma para realizar un papel y lo demás es tontería.

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  5. acabo de ver la peli y estaba buscando informacion sobre como va joaquin phoenix y al leer esto me he quedado anonadado ni en las mejores peliculas que he visto ni en el cine mas subrealista he visto, ha habido tal interpretacion, me quito el sombrero la ropa todo por esta pedazo de actuacion que realmente me ha dejado sin palabras, vi como actores engordaban y adelgazaban para hacer peliculas o se dejaban como charlize theron en monster pero hacer todo un año este tipo de pelicula sufriendo todo lo que el mundo le lanzaba y salir con esta pedazo de pelicula documental acaba de subir al numero 1 de mi lista de mejores actores simplemente increible....

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  6. Has tocado un tema ques interesante resaltar.

    Hay que tener mucho estómago para mantener una mentira por la que te están insultando, agrediendo piscológicamente, por la que se están riendo de ti y por la cual te están perdiendo todo el respeto que previamente habías conseguido con tu labor como un excelente actor.

    Realmente lo que Phoenix hizo al implicarse tanto con este proyecto fue un suicidio artísitico del que, siempre desde mi punto de vista, ha salido considerablemente reforzado y triunfante. Dejando con ello en evidencia a muchos periodistas y niñatos internautas que se creen la voz de la razón y no pasan de inútiles sin criterio.

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