viernes, 5 de octubre de 2012

Salvajes



Título Original Savages (2012)
Director Oliver Stone 
Guión Don Winslow, Shane Shalerno y Oliver Stone basado en la novela de Don Winslow
Actores Taylor Kitsch, Aaron Johnson, Blake Lively, Salma Hayek, Benicio del Toro, John Travolta, Emile Hirsch, Joel David Moore, Trevor Donovan, Mia Maestro, Demián Bichir, Gonzalo Menéndez, Alexander Wraith, Jonathan Patrick Moore, Antonio Jaramillo, Aaron Kunitz, Jake McLaughling, Matt Riedy, Joaquín Cosío






Desde hace años el cineasta norteamericano Oliver Stone (al que he mostrado mi admiración en este blog en numerosas ocasiones, algo que sigo haciendo) se mueve entre dos vertientes. Una, la más interesante, es la de un documentalista que se atreve a hacer retratos de mandatarios políticos tan polémicos como Fidel Castro (Comandante, Looking For Fidel) o Hugo Chávez (Al Sur de la Frontera) y de conflictos internacionales como el palestino/israelí (Persona Non Grata) en ocasiones siendo partidista y dejando llevarse por el "misticismo" de sus entrevistados, pero siempre ofreciendo productos lúcidos, de calidad e interesantes a distintos niveles, tanto lúdicos como culturales.




La otra es la de un cine comercial con el que quiere recuperar el favor del público (sobre todo el de su país) que había perdido con la infravaloradísima y reivindicable Alejandro Magno y la tibia, impersonal pero no del todo desdeñable World Trade Center. Con Wall Street: El Dinero Nunca Duerme, la secuela de su exitoso film de los 80, consiguió reconciliarse, en cierta manera, con la taquilla internacional, aunque no tanto con la crítica. A este tipo de trabajos comerciales, con los que seguramente quiera recaudar dinero para poder financiarse sus proyectos intimistas e independientes, se adhiere su última obra cinematográfica, Salvajes, que ha sido recibida con disparidad de opiniones por parte de la prensa especializada y con cierta aceptación por el box office.




Chon (Taylor Kitsch) y Ben (Aaron Johnson) son dos amigos y socios que cultivan en Laguna Beach la mejor marihuana de Estados Unidos. También comparten el amor de Ofelia (Blake Lively) joven que ejerce como novia de ambos. Un cártel de Tijuana comandado por la pérfida Elena (Salma Hayek) les ofrecerá una jugosa oferta a los dos traficantes para hacerse socios, pero ellos la rechazarán. Ante la negativa de los muchachos Elena por medio de Lado (Benicio del Toro), su brazo derecho, raptará a O (como le gusta a la chica que la llamen) para extorsionar a Chon y Ben. Los dos protagonistas decidirán tomar cartas en el asunto por la vía dura.




Savages está basada en la novela homónima del escritor Don Winslow, que junto a Shane Salerno (autor de los libretos de obras maestras como Armageddon, Aliens vs. Predator 2 o Shaft) y el mismo Oliver Stone, adapta su trabajo literario en el guión del film. Como thriller de acción cumple su cometido de entretener y ofrecer casi dos horas de adrenalina fílmica bien rodada e interpretada. Pero está irregularmente escrito, rematado de manera algo chapucera y por supuesto, queda muy lejos, en lo que a calidad y profundidad se refiere, de las mejores obras del director de Asesinos NatosUn Domingo Cualquiera o Nixon.




La última película de Oliver Stone nos remite en varios momentos a una de sus obras como guionista más reconocidas, El Precio del Poder (Scarface) el soberbio y excesivo (a muchos niveles) remake del film homónimo de Howard Hawkes que escribió para el italoamericano Brian de Palma  en 1983 y que fue protagonizado por un Al Pacino no menos pasado de rosca. Por eso Savages parece en ocasiones una revisitación light de aquella pieza de culto que narraba el ascenso y caída del narco Tony Montana, aunque las historias narradas en ambos largometrajes sean considerablemente distintas.




Hay un molesto afán por complacer a todo el mundo en Salvajes por parte de su director y guionista. No quiere mojarse demasiado políticamente como en otras ocasiones porque sabe que con ello despierta el rechazo de cierto sector del público, pero en cierta manera lo hace. Quiere exponer en pantalla personajes creíbles, pero no ahondar mucho en sus personalidades para no resultar farragoso y que así la acción y el ritmo frenético imperen en el proyecto para que el gran público no se queje o aburra, porque si lo que busca la platea es marcha eso es lo hay que darle, lo de remover las neuronas lo dejamos cuando veamos la próxima de Terrence Malick.




Esta dubitativa encrucijada en la que se encuentra Stone es la que hace que resalten en Salvajes varios de sus fallos. Los personajes son estereotipos más o menos reconocibles, sobre todo el trío protagonista. Chon (convincente pero inexpresivo Taylor Kitsch) es el ex marine violento de métodos expeditivos, Ben (agradable Aaron Johnson, a años luz de su nerd de Kick-Ass) el pacifista entregado al altruismo y la caridad, es decir, la cara opuesta de su amigo. O (resultona pero en ocasiones cargante Blake Lively), en cambio es la chica alegre y pizpireta que se entrega con la misma pasión a uno que al otro, porque la conjunción de ambos (el tipo rudo por un lado y el sensible por otro) forman para ella el hombre perfecto. Pero cuando Stone y sus colaboradores quieren ir un poco más allá con el guión se notan las carencias a la hora de perfilar los caracteres.




Algo mejor expuestos están los roles de los criminales. El Lado del Benicio del Toro es una máquina de matar brutal y sin miramientos que se viene abajo cuando su "madrina" le riñe por no haber realizado bien su trabajo. Su mezcla de fiereza y patetismo (lo de pensar en planes o estrategia le cuesta mucho más que acribillar a tiros a un hombre en su propia cocina) le perimten al actor puertorriqueño sacar lo mejor de un rol agradecido, pero tampoco muy destacable. La más destacable de la velada es Salma Hayek indudablemente, no sólo porque sabe transmitir el carisma y terror que debe infundir su Elena, sino también porque en su relación materno-filial (la que no puede tener con su verdadera hija, Magdalena, por el rechazo de esta) con O se encuentra lo mejor de Salvajes en lo que a escritura de personajes se refiere. 




Todo esto viene a raíz de un guión con demasiados altibajos en el que fallan tantas cosas como funcionan otras. Por ejemplo, la voz en off que muestra el punto de vista de O sobre la historia, unas veces subraya obviedades o polleces y otras añade información valiosa para entender la trama y los personajes. Aunque también ofrece el libreto  momentos interesantes e incluso emotivos (en los que vemos al Stone de siempre) como el del "bautismo de fuego" de Ben o el giro de los acontecimientos que deja a Elena completamente descolocada. Pero esta irregularidad argumental tiene su culmen en el clímax del metraje, con ese quiebro hanekiano (¿venganza por parte de Stone por las críticas del austriaco hacia Asesinos Natos en favor de sus dos versiones de Funny Games?) totalmente innecesario que parecen indicar, más que otra cosa, que  el director no sabía como cerrar el largometraje y que por ello se entregó a tan dudoso experimento.




En el plano técnico el acabado de Salvajes es impecable y en las escenas de acción se ve a un Oliver Stone seguro de sus dotes como director y un montaje (marca de la casa) que ayuda a que el ritmo del largometraje tome consistencia y solidez. Pero es una pena que veamos como el director de Platoon deja pasar de largo conceptos que en años pretéritos le hubieran servido como arma arrojadiza (meter un poco más el dedo en la llaga con respecto a la dudosa guerra contra la droga de Estados Unidos contra México por medio del agente de la D.E.A corrupto al que da vida un simpático John Travolta) o creando atmósferas palpables y veraces (esa delectación y cariño que ha demostrado en varias ocasiones por la cultura mexicana y que aquí queda en simple esbozo).





Si alguien busca un thriller de acción con sus buenos y malos, traiciones, disparos, explosiones, apuntes de sexo, trampas de guión y hasta cierta reivindicación de la legalidad de la marihuana se verá bastante saciado con el visionado de Savages. En cambio aquellos que busquen al director que se mostró como la necesaria voz de la conciencia y la razón de su país en obras tan superlativas como JFK: Caso Abierto, Hablando Con la Muerte o Nacido el 4 de Julio saldrán considerablemente decepcionados de la sala de proyección porque aquí no hay demasiado rastro de él. Al igual que con Martin Scorsese, Francis Ford Coppola o Tim Burton la etapa dorada de Oliver Stone se esfumó hace tiempo y sólo quedan de aquel periodo algunas pinceladas aisladas que nos recuerdan que los años pasan para todo el mundo y que las gentes del mundo del cine no son una excepción



8 comentarios:

  1. Permítome un consejo, de blogger a blogger (me parto el ojal cuando alguien utiliza "blogger" como profesión): vale, cambias de cabecera, pretendes hacerla acojonante; acojona, sí; pero ocupa toda la puta pantalla al entrar al blog xD Trata de hacer uno más ancho que alto, a ser posible alargado. Y ya si incluyes el título en la propia imagen para que no quede pegado encima much better.

    Ahora mándame a tomar Fanta.

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  2. No, no, eso es lo que quiero, sugerencias, que se agradecen todas.

    Estoy empezando a experimentar, estaba empecinado en poner una imagen de Salem's Lot y he probado con muchas imágenes, más anchas, menos, pero al final se ha quedado esa, que he retocado un poco con el Paint. Voy poco a poco, ya iré mejorando, pero muchas gracias por los consejos que siempre vienen bien.

    Un saludo.

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  3. Vamos, que entonces me la ahorro en el cine y mejor la veo con los colegas.

    Por cierto, me acaba de dar por ver las edades de Coppola y Scorsese. Espero que ambas puedan marcarse una última obra maestra que cierre con broche de oro sus carreras, porque a falta de ver Hugo) llevan unos añitos...

    PD: Había pensado lo mismo que Ander, pero teniendo en cuenta que mi blog tarda su buen rato en cargar la página por las imágenes, creo que no soy el adecuado para dar consejos xD

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  4. Hombre, yo es que soy incondicional de Stone y la hubiera visto en el cine aunque dijeran que es tan mala como para ser la nueva Manos: The Hands of Fate. Pero sí, mejor en casa, en v.o, por supuesto, en calidad digital y sentado en un buen sofá.

    Scorsese al menos sigue dentro del mundillo, Coppola en cambio está haciendo producciones independientes (Tetro, Twixt) con toda la libertad del mundo y parece ser que las mismas están sacando lo más endeble de su carrera. Pero a mí también me gustaría que se sacaran de la manga alguna última gran obra los dos.

    Todos los blogconsejos serán bien recibidos.

    Saludos.

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  5. mmmm, no sé; la tenía enfilada para ir a verla este fin de semana, pero me echas un poco p'atrás. seguro que pico igual.
    pd: brutal la cabecera de salem's lot (la vi en el cine cuando la estrenaron por estas tierras -phantasma o algo así la llamaron, con un par-); corta por debajo de david soul y todos contentos (que exigentes el reverendo y el samano)

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  6. Pues pica, tienes mi apoyo, Stone siempre es Stone.

    Salem's Lot es una miniserie mítica y el libro de Stephen King en la que se basa es uno de mis lecturas favoritas. Phantasma II se le puso a la versión reducida de dos horas estrenada en cines, mucho inferior al montaje original de tres horas que es una maravilla Ya comenté ese mítico producto catódico de Tobe Hooper por estos lares.

    http://transgresioncontinua.blogspot.com.es/2009/07/el-misterio-de-salems-lot-la-hora-del.html

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  7. picaré (la serie completa la vi después -movida rara lo del estreno en cines que se montaron-)

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  8. Sobre todo llama la atención de la tontería de ponerle como título Phantasma II para intentar tirar de la fama de la cinta de Don Coscarelli Phantasma, cuando no tenía un cojón que ver con ella y no le llegaba a la suela de los zapatos a la miniserie de Tobe Hooper.

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