martes, 8 de septiembre de 2009

Solo Contra Todos, liberté, égalité, fraternité


Director:
Caspar Noé (1998)
Guión: Gaspar Noé
Actores: Philippe Nahon, Blandine Lenoir, Frankie Pain, Martine Audrain, Jean-François Rauger




Gaspar Noé es un verdadero hijo de la gran puta. Este hombre hace cine con un solo motivo, dejar al espectador noqueado, asqueado, dolorido, al borde del vómito. Las películas de este argentino afincado en Francia no son para pasar un buen rato, su cine es como una mano que nos agarra violentamente por el cuello, su obra nos muestra personajes torturados (que a veces no son conscientes de que los son) demasiado reales, realizando un retrato de la sociedad desde un punto de vista cargado de una misantropía extrema. Para Noé el ser humano es malvado por naturaleza, incluso los que se ven a si mismos como buenas personas acosadas por un sistema que los rechaza. El Carnicero protagonista de Sólo Contra Todos cree que la sociedad se ha vuelto contra él cosa que realmente es cierta, pero su mente perturbada potencia esa sensación de rechazo convirtiéndolo en un ser inestable y violento que en un momento dado proclama que su amada patria francesa ya no es la que era por culpa de homosexuales e inmigrantes, para unos minutos después criticar a los partidarios pro nazis.




Sólo Contra Todos es una película crudísima, es el retrato de un cincuentón acabado que ha pasado por mil y una penurias que le han llevado a un estado mental alarmante. La voz en off en este film es impagable, las palabras que salen de la boca del personaje interpretado por un bestial Philip Nahon son de una violencia verbal tal que la a misma hace palidecer las impactantes imágenes que Noé nos muestra en la cinta, cuya única misión es sobrevivir a la jungla en la que se ha convertido su vida.




Antes de Sólo Contra Todos Noé realizó un mediometraje llamado Carne con los mismos personajes que el proyecto que nos ocupa. El mismo vendría a ser una introducción a esta cinta que nos ocupa, pero al inicio del film la voz en off de El Carnicero nos hace un resumen de su vida haciendo prescindible la visión del ya mencionado mediometraje para quien se quiera enfrentar a esta Seul Contre Tous en plena desnudez.




Gaspar Noé es una bestia parda, este hombre nunca hará cine en Hollywood, su obra es anticomercial, si bien su segunda cinta Irreversible era de un sadismo que bordeaba lo soportable, tal cosa era por lo explícito de sus escenas. En cambio en Solo Contra Todos lo doloroso, lo difícil de concebir, es su mensaje, su discurso, una película que pone en entredicho la moral del espectador mismo, ya que mucho se habla de la misma en la cinta. Si Todd Solondz (por poner un ejemplo) hace un retrato feroz de la sociedad occidental con ironía, Noé anula todo atisbo de humor en su discurso, sus películas son como recibir una paliza cinematográficamente hablando. Yo nunca recomendaría a nadie poco habituado a ver cine de gran dureza a visionar una sola de las obras de este director.




Solo Contra Todos es mejor película que Irreversible, porque es más naturalista, no es tan artificiosa como la película protagonizada por Vincent Cassel y Monica Belucci. Si en esta los movimientos de cámara eran exagerados, en Solo Contra Todos Noé unicamente utiliza un sonido de disparo para los cambios de secuencia (que acentúan la violencia que destila la película) y continuos rótulos que aparecen de forma repentina durante todo el metraje. Por lo demás su trabajo es sucio e instintivo a la par que detallista y de un gran perfeccionismo.




Sólo hace falta ver el prólogo de los dos tipos en el bar hablando sobre la moral y la justicia para saber de que va esta película. Una cinta en la que su director se cree tanto su trabajo, está tan seguro de su discurso que anula las elipsis narrativas que puedan evitarnos una escena impactante, tan egocéntrico que es capaz de soltar un discurso durante todo el film y traicionarlo casi al final del metraje, tan depravado como para mostrarnos uno de los más sucios happy end de la historia del cine, tan seguro de la violencia que su obra transmite que se permite el lujo de ponernos un letrero en pantalla que nos da 30 segundos para abandonar la proyección y que así el espectador tenga una oportunidad de ahorrase un final lleno de violencia extrema. que lo es, pero los he visto peores, aunque este hijo de puta sabe cómo y cuándo te debe golpear para que no olvides una de sus secuencias en toda tu vida.




Gaspar Noé es un sucio bastardo, que muestra el sexo y la violencia sin tapujos, un hombre al que la palabra incorrección política le queda pequeña, un bárbaro que hace películas no para el disfrute del personal sino para hacerlo sufrir y retorcerse en la butaca, un director grandilocuente, lacerante y bestia cuya simple existencia es necesaria para que el panorama cinematográfico actual transite por vías aún inexploradas.


3 comentarios:

  1. Gracias por la crítica.

    Me he obsesionado con Gaspar Noé desde que vi la originalísima "Love". De ahi he pasado a "Carne", que descubrí por ti, y ahora me ha llegado "Solo contra todos" en Blu-ray. Me dispongo a verla hoy. Empecé a hacerlo por Youtube y hasta más de la mitad de la película encontré dureza y desilusión en el discurso, pero ni violencia ni sexo en la acción. Si veo una escena realmente dura, se me queda grabada en la memoria como una pesadilla, así que ¿me recomiendas que deje de verla cuando llega el aviso al espectador, o bien la violencia se limita al discurso?

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    1. Tras el aviso la violencia que se muestra es algo más explícita que la vista previamente en la película, pero nada que tú, que ha visto cosas como Anticristo, no puedas soportar.

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  2. Muchas gracias, amigo. De esta noche no pasa. Por cierto, acabo de pedirme "Irreversible". No veo la hora de ver las dos. Luego leo tu crítica de "Enter the Void" y veré si me la compro también.

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