miércoles, 9 de septiembre de 2009

Demonlover, it's a violent pornography, chocking chicks and sodomy



Título Original Demonlover (2002)
Director Oliver Assayas
Guión Oliver Assayas
Actores Connie Nielsen, Charles Berling, Chloë Sevigny, Gina Gershon, Jean-Baptiste Malartre, Dominique Reymond, Edwin Gerard, Thomas M. Pollard, Abi Sakamoto




Cuando una película es abucheada en un festival de cine, normalmente me intereso por ella y la acabo viendo, caso como el de The Fountain que después de su visionado me ha parecido una joya de incalculable valor.




La película Demonlover del francés Olivier Assayas fue pataleada e insultada en el festival de Cannes de 2002 y por primera vez y sin que sirva de precedente desde mi punto de vista con razón. El director para empezar plagia de manera descarada la trama de New Rose Hotel, el film del italoamericano Abel Ferrara que adaptaba la historia corta del escritor Willam Gibson, película fallida, pero más estimulante que la que no ocupa.




En la trama se utiliza como un MacGuffin, que no se sostiene por su propio peso, la animación pornográfica japonesa, que encubre una página web norteamericana (of course), que muestra escenas de sadomasoquismo interactivas para que los usuarios de internet puedan elegir el destino de las víctimas que son siempre mujeres (of course again) y todo para hacer una crítica por parte del director (también guionista) al cine para adultos y el sadismo.




Pero claro, Assayas para darle peso a lo que cuenta (ay, que me descojono) quiere mostrar los entresijos del mundo en el que se negocian los derechos de emisión de tales productos para adultos, que por otro lado encubren mafias dedicadas a matar a personas y poner los vídeos en internet y para ello nos mete un metraje de casi dos horas en el que las relaciones entre las personas son tan gélidas, livianas y superficiales que al espectador sólo le quedan dos opciones: dormirse o coger un cabreo de cojones, yo opté por lo segundo.




Un gran reparto con mujeres de buen ver (Connie Nielsen, Chloë Sevigny, Gina Gershon) sosísimas y algún actor decente que no es debidamente aprovechado (Charles Berling). El guión anodino y sin chispa, la dirección de Assayas que pide a gritos experimentación y vanguardia es sosa y redundate, dios, las escenas de sexo que son pocas parecen rodadas por una marmota. Si todo el cine de este señor es así no me llama lo más mínimo la atención.




Demonlover es más aburrida que una reunión de empresa. Una obra llena de simpleza que abusa del subrayado en exceso. Es una pena porque el material de partida del film podía haber dado para mucho y armar una buena, pero todo se queda en la superficie. En resumiedas cuentas, que lo que Assayas intenta contar y no lo consigue, es lo mismo que nos dijo David Cronenberg hace casi treinta años con Videodrome película más valiente, mejor acabada y sobre todo que tiene una cosa que no posee Demonlover, el don de entretener al que la visiona.



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