martes, 29 de enero de 2013

Outrage, pura formalidad



Título Original Outrage - Autoreiji (2010)
Director Takeshi Kitano
Guión Takeshi Kitano
Actores Beat Takeshi (Takeshi Kitano), Tomokazu Miura, Kippei Shiina, Ryo Kase, Soichiro Kitamura, Renji Ishibashi, Jun Kunimura






Son ilimitados los niveles de regocijo experimentados por un servidor al ver cómo Takeshi Kitano vuelve al cine que le dio la fama en labores de cineasta tras haberse reído en Takeshi's y Glory to the Filmmaker de que sus fans se lo pidieran hasta la extenuación. No se sabe si es una elección digna de un genio dentro de su carrera como director o un ejercicio de (auto)complacencia para dejar satisfechos a todos los que adoramos su visión de la yakuza japonesa (mafia del país nipón). Finalmente poco importa, para bien o para mal aquí está el Kitano más reconocible, el que le dio reconocimiento internacional y nos regaló films magníficos sobre el mundo del hampa en la tierra del sol naciente.




Alejado de los experimientos fellinianos de sus últimos trabajos Kitano vuelve al mundo de los criminales y asesinos que le vio nacer como cineasta. La trama es harto sencilla en esta mezcla entre su magnífica ópera prima Violent Cop y su reivindicable trabajo en Estados Unidos, Brother. Tres familias de la yakuza japonesa se enfrentan por ganar los favores del Padrino que controla los negocios sucios de la zona. Las rencillas, el honor, los lazos familiares, las traiciones internas y la muerte se cruzan en un mismo trayecto donde nadie es lo que parece y no hay lugar para las reglas o la compasión.




Outrage es una de las cintas más autocomplacientes de la filmografía de Kitano, porque si bien una vez más la mafia de su país es la protagonista del largometraje nada de la experimentación de argumento en off de la fallida Sonatine o del lirismo pictórico de la magistral Hana-Bi (obras que también nos narraban vivencias de miembros de la yakuza) hay en ella a lo largo de su metraje. En su penúltima producción el director de Kids Returns va a lo sencillo, una thriller criminal sin trasfondos filosóficos ni florituras argumentales directo y a la yugular, inteligentemente planteado, ejecutado y con su inconfundible sello autoral.




En Outrage están las constantes habituales que son marca de la casa de los trabajos de la productora Office Kitano. Violencia explícita irrumpiendo en pasajes de serenidad total; un tempo llevado con buen pulso; planos largos en cuyos encuadres suceden más cosas de las que parecen a primera vista; unos actores que parecen nacidos para realizar este tipo de papeles porque saben mostrarse en pantalla como asesinos de gatillo fácil engreídos y con comportamientos dignos de psicópatas y un Takeshi Kitano como protagonista que vuelve a recurrir a su inexpresividad habitual (aquella que le venía de serie y no de su grave accidente de motocicleta como algunos piensan, aunque este la acentuó) y escasos diálogos. Recurso que muchos han tomado como reivindicación de los héroes callados y solitarios de Jean Pierre Melville pero que tiene una explicación menos cinéfila y más realista. Beat Takeshi es pésimo para aprenderse sus propiso guiones.




Con aquella ya lejana Violent Cop que puso a Kitano en el punto de mira del cine internacional abordando un tipo de cine con personalidad propia (de la que se alimentarían realizadores como el norteamericano Quentin Tarantino para dar forma a sus producciones cinematográficas) Outrage comparte el retrato bastante duro y políticamente incorrecto de las fuerzas de la ley japonesas. Los agentes de policía que retrata el director son individuos entregados a una corrupción total y que negocian con la yakuza para sacar un copioso sobresueldo dentro de puestos que se heredan de unos oficales a otros, recibiendo estos con toda la normalidad del mundo los chantajes de los capos mafiosos.




Aunque esta vez también se despacha a gusto Kitano con la yakuza japonesa, ya que Outrage es la película en la que peor imagen da de estos hampones de ojos rasgados de métodos expeditivos y crueldad inhumana. En ese sentido hay ecos de Brother, pero en aquella había una visión más idealizada del mundo del crimen organizado, en cambio en la obra que nos ocupa no sucede así. No hay más que ver los pasajes en los que los mafiosos llevan a cabo sus "ajustes de cuentas" en los que el director nipón muestra algunas de las escenas más duras de su filmografía, que no pecaban precisamente de blandas en ese sentido. Momentos como el de la ortodoncia improvisada, el de los palillos chinos, el del cutter o el de la cuerda y el coche dan muestra cristalina de que esta gente son sádicos desalmados que no se andan con juegos a la hora de mantener su aposentado pero peligroso estilo de vida y Kitano lo muestra en toda su crudeza a la hora de extrapoolarlo a la pantalla.




Con un sello 100% Kitano, pero con un cierto aroma que recuerda a cineastas clásicos dentro del cine mafioso americano como Martin Scorsese o Francis Ford Coppola, Outrage es la mejor película de su director en mucho tiempo, pero también la más cómoda artísticamente hablando, por no arriesgar nada como producto cinematográfico, pero lo cierto es que tras sus tres films anteriores no se le puede echar esta afirmación en cara al cineasta, sería una hipocresía. El director de Dolls deja de momento la experimentación en fondo y forma de la última parte de su filmografia para volver a sus ráices con una obra que le ha ido lo suficientemente bien como para rodar tras ella la primera secuela dentro de su carrera, Outrage Beyond, de la que dicen que supera a la cinta que nos ocupa. Próximamente daré fe de si tal afirmación es cierta o no.



4 comentarios:

  1. Vale, el empujón que necesitaba. Aunque te agradecería un recorrido recomendable por Kitano, porque mi experiencia ha sido siempre de encontrar buen cine, pero un salto en fondo y forma importante. Para que te hagas una idea: empecé por ZATOICHI (sin sabe qué esperar y disfrutando como un enano), seguí con VIOLENT COP (¡grandísimo ese plano final con todos muertos y la luz dibujándose en el suelo!) y luego con HANA-BI (err... grande pero... eso...).

    Ilumíneme, maehtro.

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  2. Brother es lo más accesible de Kitano, tiene su temática yakuza pero sin ese lirismo que tiene Hana-Bi, con una historia más directa. Luego tiene muy buena fama Sonatine, pero a mí me pareció de las más flojas que ha rodado, eso de querer rodar los momentos de ocio de los mafiosos fue una cagada desde mi punto de vista. Algo parecido sucede con Boiling Point, bastante decepcionante.

    Si has visto Zatoichi (de las mejores que tiene) y Violent Cop te recomiendo (aunque no tienen nada que ver con aquellas) El Verano De Kikujiro, una de sus gran obras, una fábula chaplinesca con un humor clásico sencillamente brillante y esta Outrage que seguro que te agrada. Los experimentos de Takeshi's y Glory to the Filmmaker se disfrutan más cuando ya conoces bien su obra, ahora pasa de ellas.

    En resumidas cuentas: Brother, Outrage y El Verano de Kikujiro te pueden gustar, es más, si la última no te llega a la patata es que estás muerto por dentro.

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  3. Tenía "obtenidas" OUTRAGE, KIKUJIRO y ACHILLES AND THE TORTOISE, que me interesaba mucho por el tema, pero o no la has visto o no la recomiendas =P Anyway, gracias. Ya te comentaré ;)

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  4. Aquiles no la he visto aún, la tengo en la recámara, pero tiene buena fama.

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