viernes, 21 de octubre de 2011

La Cosa




Título Original The Thing (1982)
Director John Carpenter
Guión Bill Lancaster basado en la novela de John W. Campbell
Actores Kurt Russell, Wilford Brimley, David Clenon, Richard Dysart, Donald Moffat, Richard Masur, Keith David




En 1982 y tras tres de sus mejores films como fueron La Noche de Halloween, La Niebla y 1997: Rescate en New York el director norteamericano John Carpenter decidió dirigir el remake de un largometraje de los 50 con producción de su admirado Howard Hawks y dirigida por el televisivo realizador Christian Nyby, El Enigma de Otro Mundo (The Thing From Another World). El resultado fue uno de sus trabajos más conseguidos, una joya de culto dentro del cine fantástio y de terror que un servidor pudo visionar el pasado día 20 en gloriosa pantalla grande gracias a la precuela de recientísima factura, en una sesión doble al más puro estilo Grindhouse.




The Thing narra como un grupo de investigadores americanos aislados en la Antartida reciben la inesperada y hostil visita de un helicóptero de origen noruego que abre fuego indiscriminadamente contra un perro al que está dando caza. Los protagonistas se ven en la obligación de reducir a los invasores. Más tarde descubriremos que el animal porta en su interior una criatura extraterrestre multiforme y mimética que supondrá una amenaza mortal para los personajes principales.




La Cosa tiene como principal constante autoral del director de Asalto a la Comisaría del Distrito 13 pertenecer en espíritu y casi estructura a un género cinematográfico muy concreto. Por encima de todo y por enésima vez, aunque no ultima, la sombra del western es omnipresente a lo largo de todo el metraje en una cinta de John Carpenter. Hasta la presencia de un poco inspirado Ennio Morricone componiendo la banda sonora del film que nos ocupa en esta entrada nos remite a ese tipo de celuloide.




Dicha idea fija y bien asentada en su personalísima impronta tuvo su eclosión total en la genial Vampiros, probablemente lo más cerca que ha estado John Carpenter de ese tipo de largometrajes que tanto idolatra. En The Thing tenemos hombres aguerridos, duros, de personalidades fuertes y comandados por un Kurt Russell entre su Snake Plissken y un Franco Nero americanizado que hará de lider aún siendo cuestionado por varios de sus compañeros de fatigas. Se antoja imposible no pensar en films como Río Bravo del ya mencionado Howard Hawks viendo esta producción de 1982.




La tensión, el hermetismo y la claustrofobía están medidas con escuadra y cartabón por un John Carpenter que sabe sacar provecho de una localización escasa y unos parajes helados (localizados en Alaska) o de un reparto de actores que no dejan de ser estereotipos pero tienendo todos ellos personalidades propias y definidas. Por otro lado tenemos unos efectos especiales del todo artesanales y magníficos para la época, que marcaron un antes y un después dentro del género de ciencia ficción pre CGI.




Posiblemente en La Cosa se encuentre el mejor uso que se ha dado en la historia del cine al látex. La criatura alienígena es mostrada como un engendro aberrante, terrorífico y multiforme cuya estructura corporal no parece seguir un patrón lógico. Todos sus tentaculos, patas, cabezas, lenguas o globos oculares dan composición al mismo caos en forma corporea, mostrándose como una sobredimensionada visión de la nueva carne acuñada por David Cronenberg y dejando al espectador impactado ante la visión de semejante entidad del todo inhumana cercana al ideario lovecraftiano.




Sirviendo incluso sus facultades miméticas y de adaptación (recordándonos también a los Ladrones de Cuerpos de Don Siegel y Philip Kauffman) como catalizadoras de una destrucción y manipulación de la personalidad humana (la de los protagonistas) llevada a límites de verdadera y pura paranoia. Por no mencionar que su sola presencia da lugar a escenas gore tan bestiales que por aquel entonces era casi imposible encotrarlas fuera del cine marginal o de serie Z. En resumidas cuentas, a pesar de lo aparatoso del monstruo del film (creado entre otros por dos expertos como Rob Bottin y Stan Winston) el mismo siempre está al servicio de la historia y no al revés.




En su momento el film fue un fracaso en taquilla (Universal tuvo la feliz idea de estrenarlo una semana después de ese otro alienígena devorador de taquillas que respondía al nombre de E.T.) y masacrado por gran parte de la crítica especializada. Hoy día no sólo es uno de los trabajos más sólidos y recordados de John Carpenter, también es un remake ejemplar, un clásico dentro de su género y el largometraje por cuyo complicado rodaje su director contrajo un cáncer de piel que le dura hasta nuestros días.




La Cosa es una pieza de orfebrería de incalculable valor, un film ejemplar sobre como crear magnífico cine de género en su máxima expresión. Un largometraje magistral que debería de utilizarse en las escuelas de cine para que sus alumnos contemplen lo que es ofrecer pureza cinematográfica (puesta en escena, tempo narrativo, colocación de la cámara, uso pordigioso del scope, ajustada dirección de actores) al servicio del entrenimiento puro y duro.




Desde mi punto de vista siempre he echado de menos en ella ese toque más irónico y crítico que Carpenter ha destilado en otros films. Pero como producto cinematográfico no puedo negar su genialidad, su fiereza, su influencia en muchos films posteriores, que escenas como la del perro, la del desfibrilador, la de la sala de recreo con los actores atados en el sofá o la de las pruebas de sangre están grabadas a fuego en mi retina por los restos de los restos o que la reciente precuela es tan entretenida como indigna e innecesaria. Pero de esto último hablaré más adelante y a su tiempo.


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