miércoles, 14 de julio de 2010

El Rostro de la Venganza, american psycho



Título Original: Bruiser (2000)
Director: George A. Romero
Guión: George A. Romero
Actores: Jason Flemyng, Peter Stormare, Leslie Hope, Nina Garbiras, Andrew Tarbet, Tom Atkins, Jonathan Higgins, Jeff Monahan





De manera no muy regular, George A. Romero ha tenido varias incursiones, siempre dentro del terror, en un tipo de cine en el que no imperan sus ya míticos y por qué no decirlo, algo manidos, muertos vivientes. En varios de esos proyectos el resultado ha sido digno, como en La Mitad Oscura, basada en una novela de su amigo Stephen King o de sobresaliente alto, como se pudo ver en Atracción Diabólica, el que sigue siendo para un servidor su mejor film y su obra más completa. El Rostro de la Venganza entra en esta vertiente cinematográfica dentro de la filmografía de Romero, pero por desgracia se muestra como un producto decididamente fallido.




Bruiser tiene un planteamiento interesante, gracias a él Romero podría realizar una incisiva y poco complaciente mirada sobre el mundo de los negocios y el periodismo, en cierta manera casi lo consigue. Pero el director de Creepshow se centra en el thriller trillado sobre la clásica vendetta y con un fallo importante, lo de la máscara. Por mucho que quiera simbolizar, el anonímato, la poca personalidad y la nulidad física y sentimental del protagonista y su afán por vengarse, es una gilipollez que no se sostiene de ninguna manera y que sólo tiene de ventajoso librarnos bastante tiempo del rostro del correcto, pero feísimo, actor británico, Jason Flemyng.




A Romero se le nota el oficio y los años detrás de la cámara. La dirección es lo mejor de film, su trabajo es fresco, adecuado, muy fluido. En cambio en la escritura es donde mete la pata. A unos diálogos creíbles y una trama potencialmente adecuada, que vendría a ser el émulo de una novela del polémico escritor americano Bret Easton Ellis, se antepone un desarrollo insulso, poco creíble, nada coherente y unos personajes que en principio parecen veraces, para más tarde actuar de manera estúpida y muy forzada.




De estos últimos destacar entre todos ellos a Peter Stormare. El actor sueco me cae bien, es un tipo entrañable y descarado, pero hay algo que no comprendo. Si sus mejores papeles son siempre los contenidos (Bailar en la Oscuridad, Reeencarnación, Fargo) ¿por qué el 90% de los directores lo dejan sobreactuar tanto y de manera tan descarada?. ¿Por qué un hombre que empezó en el teatro de Suecia bajo las ordenes de nada más y nada menos que Bergman es tan jodidamente payaso y exagerado a lo hora de actuar?, no lo comprendo.




Se le agradece a Romero que se arriesgue y no trate de vendernos siempre la misma moto que vomita sangre, muerde a humanos y se descompone físicamente. Pero Bruiser no funciona, es un producto que no cumple su misión y decepciona de manera más o menos general. Lo que en un principio parecía ser un film de suspense, crítico y con un aire agradable de cine negro, acaba quitándose su endeble máscara para mostrarse como un teleflim vespertino del montón, que si no fuera por su dirección, alguna teta (las de Nina Garbiras, bastante interesantes) y la actuación en el local de los Misfits, su visionado hubiera sido una perdida de tiempo por mi parte.



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