sábado, 20 de febrero de 2010

The Lovely Bones, tears in heaven


Director: Peter Jackson (2009)
Guión: Fran Walsh, Philippa Boyens & Peter Jackson basado en la novela de Alice Sebold
Actores: Saoirse Ronan, Mark Wahlberg, Rachel Weisz, Stanley Tucci, Susan Sarandon, Michael Imperioli, Amanda Michalka


Peter Jackson si hizo mundialmente conocido por la adaptación al celuloide que hizo de la célebre y mastodóntica novela El Señor de los Anillos del escritor británico de origen sudafricano J.R.R. Tolkien. El director neozelandés dio sus primeros pasos dentre del género gore más descerebrado, con obras como Mal Gusto y la maravillosamente excesiva Braindead, pero no recibió alabanzas de la crítica mal llamada seria, hasta que realizó la que posiblemente sea su mejor obra, Criaturas Celestiales, una trágica historia inspirada en hechos reales sobre dos amigas que cometieron un asesinato en la Nueva Zelanda de los años 50.




En The Lovely Bones, Jackson quiere volver a la senda que abrió con la ya mencionada cinta protagonizada por Kate Winslet y Melanie Linskey, fusionando el mundo real con uno de fantasía, contando una trágica historia con grandes cargas de onirismo, pero el resultado es un estrepitoso fracaso a todas luces desconcertante. Un producto que cruza demasiado pronto la línea de la más burda de las pretenciosidades.




La primera media hora de The Lovely Bones es de una intachabe corrección formal. Jackson nos presenta a los personajes, nos muestra su puesta en escena y deja que fluya la historia, hasta que llegamos a la escena que sirve de catalizador para toda la subtrama del film y ahí el director mete la pata hasta el fondo. En cuanto el mundo fantástico de Susie hace presencia en pantalla la última película del creador de Agárrame Esos Fantasmas se auotoinmola bestialmente.





Es terrible que un señor que ha sabido llevar con maestría la Tierra Media al mundo real y que nos ha regalado en muchos de sus films imágenes de fantasía casi palpables para el espectador, haya dado forma a un mundo onírico tan pueril, digno de una mezcla entre un anuncio de compresas y un videoclip de Hannah Montana (ese horripilante uso del maraviloso tema Song to the Siren de This Mortal Coil). Para colmo los efectos digitales usados son dignos de una película de animación de bajo presupuesto y la aportación de dicha subtrama al film es practicamante nula, ya que cuando el director podría enriquecer su obra analizando la psicología de los personajes de la familia de Susie, decide erroneamente saturarnos con pretenciosas y vacuas imágenes alucinógenas que parecen descartes edulcorados de las del Terry Gilliam de Los Héroes del Tiempo.





De vuelta a la realidad la trama central es más coherente cinematográficamente hablando, pero tampoco es del todo correcta, por culpa de los graves fallos de guión. No se incide nada en las motivaciones de los personajes, los de Whalberg y Weisz son planos hasta la extenuación y la sorna y buen rollo del de Susan Sarandon chirrían descaradamente. Para colmo, el rol que pide a gritos ser tratado con complejidad y visión medianamente adulta, el de un esforzado Stanley Tucci, da verdadera pena por lo mal perfilado que está.





Cuando un director consigue un gran logro dentro del séptimo arte, las productoras deciden darle carta blanca para que despliegue su libertad creativa sin límitación alguna. The Lovely Bones es la clara muestra de que esto no siempre se salda con un éxito. La película número once de Peter Jackson es un fallido y presuntuoso intento por hacer un cine de profundo calado, pero tomando como base clichés, lugares comunes y simplicidad conceptual y narrativa. Siendo un poco más humilde se puede llegar mucho más lejos, así si fallas la caída no será tan estruendosa, porque esta ha sido una de ellas.


1 comentario:

  1. No iremos a verla, y por lo que comentas, ni la bajaremos XD.

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