martes, 22 de septiembre de 2009

Dirty Dancing, el cine que nos crió


Director: Emille Ardolino (1987)
Guión: Eleaonor Bergstein
Actores: Patrick Swayze, Jennifer Grey, Jerry Orbach, Cynthia Rhodes, Jack Weston, Jane Bruckner





Hay dos tipos de cine con los que yo crecí. El primero es el masculino, proporcionado por mi padre, lleno de artes marciales con gente como Cuck Norris, Steven Seagal, Jean Claude Van Damme o Dolph Lungrend. El segundo, femenino, por parte de mi hermana mayor, que me asediaba psicológicamente, haciéndome ver, una y otra vez films como Oficial y Caballero, Pretty Woman, Ghost o Dirty Dancing, la cinta que nos ocupa y que este fin de semana me obligaron a revisionar, casi por medio de la violencia física, después de más de una década.




Decir Dirty Dancing es decir cine de los 80, cine comercial de los 80, para más señas. La década del mundial de fútbol de España y de la caída del muro de Berlín, conoció el lado más artificioso del cine considerado serio y el más sincero del taquillero, con cintas inolvidablemente generacionales como Gremlins, Los Goonies, Los Cazafantasmas o El Club de los 5. No lo neguemos, eran películas hechas para la taquilla, pero eran artísticamente consistentes y se hacían pensando en el espectador, no en su dinero y como todos sabemos, eso a día de hoy ya no pasa.




Dirty Dancing
, se ve hoy día, 22 años después de su estreno, como una simple historia de amor con trasfondo musical, pero se muestra como un ejercicio de entretenimiento cinematográfico lleno de sinceridad, una cinta que es consciente de sus limitaciones y que en ningún momento trata de ser más trascendente o profunda de lo que se espera de ella, porque no lo necesita para triunfar y vaya si triunfó.




La trama romática es de manual. Chica bien, nena de papá, pava en huevos y chico malote, de clase humilde, curtido en mil y una batallas y ojo, si la misma funciona no es por la presencia física e interpretativa de Jennifer Grey, el cacho de carne vivo con menos gracia y carisma de la historia del cine, una joven ¿actriz? tan mala que ni el mismo cine la quiso acoger en su seno. Todo el peso de la relación se lo echa en la espalda un masculino y muy sensual Patrick Swayze que hace un papel creíble y demuestra sus sobradas dotes como bailarín. El film es realmente sexy en el apartado musical, es más, desde mi punto de vista podría decirse, por raro que parezca, que la escena de sexo oficial del film (más que la de la consumación entre los portagonistas, ¡¡cuidado spoiler!!) es la del baile de todos los empleados en el salón al ritmo de Do You Love Me de The Contours, una secuencia muy bien coreografiada y que indudablemente sube la temperatura.




En el apartado técnico destacar que Emile Ardolino, que después de este film cosechó un éxito tras otro, como barrendero de su barrio (bueno vale, hizo Sister Act, que fue bien en taquiila, pero me gustaba el chiste del limpiador y lo he metido con calzador, es mi blog y hago lo que me sale del escroto), cumple como realizador, encuadra bien, le da ritmo a la narración y hace un buen trabajo como artesano, no se le pide más. El guión de Eleanor Bergstein, pues normalito para un tipo de producción como esta, contiene algunas frases y momentos memorables y otras partes un poco estúpidas, pero no es desdeñable en absoluto.




Película hija de su época indudablemente, pero cuyas virtudes dejan en evidencia a todo el falsario cine comercial de barraca de feria lleno de efectos digitales y superficialidad que nos regala un cada vez más deshumanizado Hollywood. Dirty Dancing, huele a cinta de vhs, a reunión de amigos para ver cine, a los ya casi extintos videoclubs, a nostalgia y a banda sonora, soberbia por cierto, en disco de vinilo. Sin ser un gran film, dudo mucho que a cualquier persona que como yo, nació en la primera mitad de los años 80, esta obra de culto le sea indiferente de manera alguna y eso, de un modo u otro, no tiene precio.



3 comentarios:

  1. Ains que ganas tenia de ver yo esta peli contigo,pelicula con la que me crie y a la que le tengo mucho cariño,y el baele de empleados es uuuuuffff,y la banda sonora increible con una cancion cantada por Swayze y todo,gran peli para mi por lo menos

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  2. Nunca será mejor que Alejandro Magno, por mucho que IMDB y Filmaffinity digan lo contrario.

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